Este detalle arquitectónico es un frontón triangular de piedra ubicado sobre una puerta metálica negra. Este frontón está sostenido por dos ménsulas pequeñas a cada lado, lo que le da un aire clásico y robusto.
En el Centro Histórico de Quito, la mayoría de los detalles constructivos observados corresponden a elementos elaborados en hormigón, debido a su resistencia y durabilidad. Sin embargo, también se encuentran detalles significativos realizados en madera, un material que forma parte del legado arquitectónico tradicional de la ciudad y que refleja técnicas antiguas y estilos decorativos propios de la época colonial.